La palabra crisis es la más repetida en la prensa económica del mundo con independencia del ciclo económico. Las empresas, en su práctica totalidad, tienen crisis o situaciones adversas que afectan duramente en su reputación, credibilidad y cuenta de resultados. La amenaza, sin querer exagerar un ápice, está allí, tal vez, posiblemente, sin que muchas empresas lo sepan porque la mayoría de las compañías están convencidas que no tendran una crisis. La crisis, parece ser, les toca a otros pero no a nosotros "porque nunca hemos tenido ningún problema, contamos con muy buenos profesionales y nuestros sistemas o controles de calidad son excelentes".
Grandísimo error. Muchas empresas que pensaban lo mismo no sólo tuvieron alguna crisis importante sino que han llegado a desaparecer. La prevención, la preparación y decir la verdad son la famosa trilogía que vengo pregonando desde hace ya varios años y que, una vez más, he puesto de actualidad con una nueva edición de mi libro Y ahora ¿qué? que se ha distribuido recientemente con Expansión dentro de la colección de management TopTen Business Experts.
El papel de la información es vital en la gestión de cualquier crisis. La comunicación, a todos los niveles, es estratégica y determinante. La comunicacíón es una herramienta de gestión tanto o más importante que cualquier otra actividad dentro de la empresa. Por algo, desde la alta dirección de la revista The Economist, uno de sus fundadores solía repetir con frecuencia que las principales actividades de cualquier directivos son la planificación estratégica y la comunicación. Invertir en comunicación no sólo es rentable sino que además es como el eco: devuelve lo que recibe. Máxime en situaciones complicadas como la actual donde el miedo paraliza a muchos directivos que se encogen ante las dificultades ante la consabida frase de que me quede como estoy.
9/10/2009
“Recetas básicas para saber prevenir
y gestionar con éxito una crisis” (Expansión)
‘Yahora, ¿qué?’, de Enrique Alcat, es el nuevo libro que ofrecerá el sábado EXPANSIÓN. La obra subraya el papel de la información como herramienta básica.
La gestión del rumor en Internet
La gestión del rumor en internet es la asignatura pendiente de empresas y particulares. Las nuevas tecnologías han conseguido una nueva cultura accesible a todo el mundo que, entre otras ventajas, acorta los tiempos y agiliza la información. Los que venimos de la generación del papel crecimos sabiendo que, en comunicación, el rumor era la antesala de la noticia. Hoy, sin embargo, el rumor en internet es la noticia y, desgracidamente, pocos saben como atajarlo.
"Ese bulo sólo quiere captar su -email" es el título del magnífico reportaje escrito por la no menos magnífica periodista Amanda Mars, de El País, que con todo lujo de detalles y con informaciones fidedignas saca a la luz pública esas historias que corren por internet como la polvora y que se debaten entre el falso rumor, la leyenda urbana o el más intencionado ataque personal o profesional causado por la envidia o por el malévolo espírirtu de erosión en la credibilidad o en la reputación.
Me citan en el artículo con el siguiente entrecomillado: "es fundamental atajar el rumor antes de que la bola de nieve se haga grande". Cierto. Salvo, claro está, que quien difunde el rumor sea parte interesada porque existen empresas y particulares que extienden el rumor para controlar a posteriori la información. Conozco empresas que para saber a ciencia cierta lo que pensaban sus empleados, sus clientes y sus proveedores, se "atrevieron" a lanzar un rumor y de esta forma, después del consiguiente recorrido por capas internas y externas de la compañía, llegaron al punto inicial y los directivos pudieron comprobar, con todo lujo de detalles, lo que pensaban sus empleados y resto de públicos. La realidad, que siempre supera la ficción, es que el índice de noticias falsas intencionadas y rumores aumentará exponencialmente en la red. Y mientras tanto, empresas y particulares seguirán sin saber cómo hacer frente o parar la desinformación o manipulación. Las empresas, de momento, atajan las calumnias en sus propias páginas web. Los particulares, de momento, deberían ir al origen de la información aunque, como suele decirse, el mal no sólo ya está causado sino divulgado por la red. Tanto en un caso como en otro que nadie se asuste porque, al final, la verdad genera beneficios y la mentira sólo es rentable a muy corto plazo.
Artículo: 'Ese bulo sólo quiere capturar tu e-mail'
El País, 12 de octubre de 2009
"Ese bulo sólo quiere captar su -email" es el título del magnífico reportaje escrito por la no menos magnífica periodista Amanda Mars, de El País, que con todo lujo de detalles y con informaciones fidedignas saca a la luz pública esas historias que corren por internet como la polvora y que se debaten entre el falso rumor, la leyenda urbana o el más intencionado ataque personal o profesional causado por la envidia o por el malévolo espírirtu de erosión en la credibilidad o en la reputación.
Me citan en el artículo con el siguiente entrecomillado: "es fundamental atajar el rumor antes de que la bola de nieve se haga grande". Cierto. Salvo, claro está, que quien difunde el rumor sea parte interesada porque existen empresas y particulares que extienden el rumor para controlar a posteriori la información. Conozco empresas que para saber a ciencia cierta lo que pensaban sus empleados, sus clientes y sus proveedores, se "atrevieron" a lanzar un rumor y de esta forma, después del consiguiente recorrido por capas internas y externas de la compañía, llegaron al punto inicial y los directivos pudieron comprobar, con todo lujo de detalles, lo que pensaban sus empleados y resto de públicos. La realidad, que siempre supera la ficción, es que el índice de noticias falsas intencionadas y rumores aumentará exponencialmente en la red. Y mientras tanto, empresas y particulares seguirán sin saber cómo hacer frente o parar la desinformación o manipulación. Las empresas, de momento, atajan las calumnias en sus propias páginas web. Los particulares, de momento, deberían ir al origen de la información aunque, como suele decirse, el mal no sólo ya está causado sino divulgado por la red. Tanto en un caso como en otro que nadie se asuste porque, al final, la verdad genera beneficios y la mentira sólo es rentable a muy corto plazo.
Artículo: 'Ese bulo sólo quiere capturar tu e-mail'
El País, 12 de octubre de 2009
08 octubre 2009
Consigue el próximo día 10 de octubre mi libro 'Y ahora ¿Qué?' con Expansión
Éste fin de semana, el día 10 de octubre, podrás conseguir con la colección TopTen Business, junto al periódico Expansión, mi libro 'Y ahora ¿Qué', la obra más vendida en comunicación y crisis escrita en castellano.
TopTen Business Experts es una colección en la que estamos algunos de los autores y conferenciantes de management que más hemos aportado al mundo de las ideas en las empresas y organizaciones.
07 octubre 2009
La receta de Josefina contra la crisis
El sentido común es a veces el menos común de los sentidos excepto para aquellas personas que reflexionan ante cualquier circunstancia de la vida. La última reflexíón contra la crisis la escuché ayer, mientras me entrevistaban en directo en Aragón TV, de una televidente. "La mejor receta contra la crisis es ahorrar", decía Josefina. Y tenía razón. Mientras Susana, moderadora del programa "Sin ir más lejos", de la magnífica tele que han conseguido realizar los aragoneses en poco mas de tres años, me abría el micrófono para ir desgranando cada una de mis "Seis recetas para superar la crisis", el resto de contertulios asentaba con la cabeza cada vez que mencionaba tener una actitud positiva en los tiempos que corren.
¿Existen recetas, eficaces, contra la crisis? Sí. ¿Y dónde las venden? Las tenemos cada uno de nosotros en nuestro interior. Aunque es cierto que el rumbo económico tremendamente equivocado que ha tomado nuestro gobierno hace ya mucho tiempo no nos ha llevado ni nos llevará a nada positivo existen fórmulas personales, de esas de ir por casa, que nos ayudarán a pasar esta crisis y las que vengan de la mejor forma posible.
Confianza en nosotros mismos. Espíritu siempre positivo. Solidaridad con los afectados. Proactividad y dinamismo. Serenidad en la toma de decisiones. Vida sana y un largo etcétera que combinadas cada uno a su manera pueden encarar la crisis con espíritu positivo. Y como decía Josefina, ahorrando. Es cierto. El ahorro es señal inequívoca de inteligencia. Y la inteligencia es una de las seis recetas básicas para cocinar con garantías la crisis...
¿Existen recetas, eficaces, contra la crisis? Sí. ¿Y dónde las venden? Las tenemos cada uno de nosotros en nuestro interior. Aunque es cierto que el rumbo económico tremendamente equivocado que ha tomado nuestro gobierno hace ya mucho tiempo no nos ha llevado ni nos llevará a nada positivo existen fórmulas personales, de esas de ir por casa, que nos ayudarán a pasar esta crisis y las que vengan de la mejor forma posible.
Confianza en nosotros mismos. Espíritu siempre positivo. Solidaridad con los afectados. Proactividad y dinamismo. Serenidad en la toma de decisiones. Vida sana y un largo etcétera que combinadas cada uno a su manera pueden encarar la crisis con espíritu positivo. Y como decía Josefina, ahorrando. Es cierto. El ahorro es señal inequívoca de inteligencia. Y la inteligencia es una de las seis recetas básicas para cocinar con garantías la crisis...
05 octubre 2009
La actitud es la respuesta
La editorial Empresa Activa, consagrada con títulos universalmente conocidos como "La buena suerte" o "¿Quién se ha llevado mi queso?" me abrió el camino para mi primera obra literaria hace ahora cinco años. Mi estreno con "Y ahora ¿qué?" cumplirá este primer lustro con una nueva reimpresión de la mano de Expansión y TopTen Business Experts este próximo fin de semana, el sábado 10, al tratarse de la obra más vendida en comunicación y crisis escrita en castellano.
Le invito, querido lector, a leer el libro donde destaco tres ideas básicas para la gestión de cualquier crisis: preparación, prevención y decir la verdad. El libro está escrito mucho antes que estallara la crisis donde nos encontramos y donde tardaremos un tiempo largo en salir. Y, por ende, también la hago partícipe de las ideas, tendencias, modelos de organización y liderazgo que podrá encontrar en TopTen Business Experts donde estamos algunos de los autores y conferenciantes de management que más hemos aportado al mundo de las ideas en las empresas y organizaciones.
La actitud es la respuesta. Efectivamente, este es el subtítulo con que aparece mi obra en esta nueva reimpresión para evitar mencionar otra vez la palabra de moda. En management está casi todo inventado pero, lamentablemente, todavía falta mucho recorrido por delante para adentrarnos en el mundo de las emociones y de las actitudes en la gestión de las empresas. Cambie de hábitos y, tal vez, cambie de actitud. Sea más positivo que nunca en estos tiempos de incertidumbre y recuerde que, si quiere, puede. Es cuestión de confianza en uno mismo y ser proactivo con espíritu positivo.
02 octubre 2009
La comunicación de la crisis empresarial
"La comunicación de la crisis empresarial". Este es el título de la conferencia que pronuncié ayer en el Colegio de Economistas de Madrid invitado por José María Lamo de Espinosa que es, sin lugar a dudas, uno de los profesionales que más saben y mejor conocen las soluciones profesionales ante los llamados procedimientos concursales de empresas en crisis.
Todos coincidimos en comprobar cómo la gran asignatura pendiente que todavía tienen nuestras empresas es la comunicación interna en general y ante situaciones de crisis en particular. La necesidad de impulsar la comunicación interna es básica porque, no lo olvidemos, cada empleado es un portavoz de la compañía. En estos momentos de desánimo generalizado hay que cuidar más que nunca tanto a los empleados que se quedan como a los que se tienen que ir. Máxime a los segundos. ¿Se imaginan despedir por sms escueto a una persona que lleva trabajando más de 20 años en su empresa? Pues esto ocurre y, lamentablemente, con demasiada frecuencia.
Reiteré hasta la saciedad que las empresas se piensen muy mucho antes de despedir a nadie si no es estrictamente necesario. Para recortar empleos no hace falta estudiar ningún MBA ni pasar por ninguna buena universidad. Se pueden utilizar otras fórmulas pero en caso que no existan más posibilidades y se termine sacando la tijera al menos, tratar al empleado como persona. ¿Es mucho pedir? Pues parece ser que sí. Y así nos luce el pelo desgraciadamente...
Todos coincidimos en comprobar cómo la gran asignatura pendiente que todavía tienen nuestras empresas es la comunicación interna en general y ante situaciones de crisis en particular. La necesidad de impulsar la comunicación interna es básica porque, no lo olvidemos, cada empleado es un portavoz de la compañía. En estos momentos de desánimo generalizado hay que cuidar más que nunca tanto a los empleados que se quedan como a los que se tienen que ir. Máxime a los segundos. ¿Se imaginan despedir por sms escueto a una persona que lleva trabajando más de 20 años en su empresa? Pues esto ocurre y, lamentablemente, con demasiada frecuencia.
Reiteré hasta la saciedad que las empresas se piensen muy mucho antes de despedir a nadie si no es estrictamente necesario. Para recortar empleos no hace falta estudiar ningún MBA ni pasar por ninguna buena universidad. Se pueden utilizar otras fórmulas pero en caso que no existan más posibilidades y se termine sacando la tijera al menos, tratar al empleado como persona. ¿Es mucho pedir? Pues parece ser que sí. Y así nos luce el pelo desgraciadamente...
01 octubre 2009
Las empresas siguen sin aprender
Caja Círculo, que este año cumple su centenario, y la Cámara de Burgos tuvieron la gentileza de invitarme a la primera actividad de este curso 2009-2010 de las sesiones del Círculo de Actividad Empresarial para hablarles de la palabra de moda. La amabilidad y las atenciones de todos contrasta con la realidad que ninguna de las empresas que llenaban la sala tuviera un manual de crisis y riesgos reputacionales. Es la única pregunta que hice: ¿tienen ustedes, en sus empresas, pequeñas y medianas, un manual de crisis? Y nadie levantó la mano. Tampoco es ninguna novedad porque después de recorrer muchas ciudades "hablando de mi libro" nadie o casi nadie dice tener un manual de crisis.
Estamos demasiado pendientes de la crisis económica, como es lógico, pero a veces descuidamos nuestras propias crisis: las empresariales, las personales y las emocionales. Y es algo que ocurre cíclicamente en la vida de las empresas y de las personas. Lo decía hace ya varios años, mucho antes de que llegara la crisis en la que estamos inmersos y donde saldremos muy tarde, lo diré hoy en el Colegio de Economistas de Madrid y lo seguiré diciendo porque lamentablemente las empresas, de todo tipo, volumen y condición, siguen sin hacer los deberes.
Me resultó muy grata la visita a Burgos. Comí con el director de Diario de Burgos a quien le felicité por el excelente periódico que dirige. El 1 de mayo dedicó todo el diario a hablar del empleo o, mejor dicho, del desempleo. Fue una apuesta arriesgada que merece pasar a los anales del periodismo de este país. Algo que deberían hacer los grandes diarios de difusión nacional pero que siguen sin atreverse a romper moldes y seguir perdiendo lectores. Deberían las grandes cabeceras no preocuparse tanto por internet y más por los productos que hacen donde queda mucho por mejorar para seguir entusiasmando a los lectores con informaciones rigurosas pero atractivas y no sólo por el diseño...
Estamos demasiado pendientes de la crisis económica, como es lógico, pero a veces descuidamos nuestras propias crisis: las empresariales, las personales y las emocionales. Y es algo que ocurre cíclicamente en la vida de las empresas y de las personas. Lo decía hace ya varios años, mucho antes de que llegara la crisis en la que estamos inmersos y donde saldremos muy tarde, lo diré hoy en el Colegio de Economistas de Madrid y lo seguiré diciendo porque lamentablemente las empresas, de todo tipo, volumen y condición, siguen sin hacer los deberes.
Me resultó muy grata la visita a Burgos. Comí con el director de Diario de Burgos a quien le felicité por el excelente periódico que dirige. El 1 de mayo dedicó todo el diario a hablar del empleo o, mejor dicho, del desempleo. Fue una apuesta arriesgada que merece pasar a los anales del periodismo de este país. Algo que deberían hacer los grandes diarios de difusión nacional pero que siguen sin atreverse a romper moldes y seguir perdiendo lectores. Deberían las grandes cabeceras no preocuparse tanto por internet y más por los productos que hacen donde queda mucho por mejorar para seguir entusiasmando a los lectores con informaciones rigurosas pero atractivas y no sólo por el diseño...



