La gestión del rumor en internet es la asignatura pendiente de empresas y particulares. Las nuevas tecnologías han conseguido una nueva cultura accesible a todo el mundo que, entre otras ventajas, acorta los tiempos y agiliza la información. Los que venimos de la generación del papel crecimos sabiendo que, en comunicación, el rumor era la antesala de la noticia. Hoy, sin embargo, el rumor en internet es la noticia y, desgracidamente, pocos saben como atajarlo.
"Ese bulo sólo quiere captar su -email" es el título del magnífico reportaje escrito por la no menos magnífica periodista Amanda Mars, de El País, que con todo lujo de detalles y con informaciones fidedignas saca a la luz pública esas historias que corren por internet como la polvora y que se debaten entre el falso rumor, la leyenda urbana o el más intencionado ataque personal o profesional causado por la envidia o por el malévolo espírirtu de erosión en la credibilidad o en la reputación.
Me citan en el artículo con el siguiente entrecomillado: "es fundamental atajar el rumor antes de que la bola de nieve se haga grande". Cierto. Salvo, claro está, que quien difunde el rumor sea parte interesada porque existen empresas y particulares que extienden el rumor para controlar a posteriori la información. Conozco empresas que para saber a ciencia cierta lo que pensaban sus empleados, sus clientes y sus proveedores, se "atrevieron" a lanzar un rumor y de esta forma, después del consiguiente recorrido por capas internas y externas de la compañía, llegaron al punto inicial y los directivos pudieron comprobar, con todo lujo de detalles, lo que pensaban sus empleados y resto de públicos. La realidad, que siempre supera la ficción, es que el índice de noticias falsas intencionadas y rumores aumentará exponencialmente en la red. Y mientras tanto, empresas y particulares seguirán sin saber cómo hacer frente o parar la desinformación o manipulación. Las empresas, de momento, atajan las calumnias en sus propias páginas web. Los particulares, de momento, deberían ir al origen de la información aunque, como suele decirse, el mal no sólo ya está causado sino divulgado por la red. Tanto en un caso como en otro que nadie se asuste porque, al final, la verdad genera beneficios y la mentira sólo es rentable a muy corto plazo.
Artículo: 'Ese bulo sólo quiere capturar tu e-mail'
El País, 12 de octubre de 2009
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