18 noviembre 2009

Cada crisis tiene un plan

El pasado domingo en las páginas de Negocios de El País comentaba que los directivos no dicen la verdad o tarden tiempo excesivo en dar la cara ante una situación de crisis. Les cuesta cambiar de mentalidad y, por tanto, inevitablemente el coste personal y emocional además del económico es elevadísimo.

Me preguntaba la periodista en cuanto cifraba la preparación y prevención de un episodio de crisis para una pyme o empresa mediana. El coste del aparato anticrisis, que consiste básicamente en una sesión de formación para los directivos, un manual de crisis y un simulacro, oscila entre 30.000 y 50.000 euros. Sin embargo, tener que gestionar las consecuencias de una crisis sin estar preparados puedo suponer entre 515.000 euros y 700.000 euros. Más vale prevenir que curar. Y más vale tener los deberes preparados porque las crisis (no la de ahora, sino las de cada día) llegan sin previo aviso en la mayoría de las ocasiones. Todos sabemos cuáles son las consecuencias de una crisis mal gestionadas. Pérdida de confianza entre el público y consumidores, deterioro de imagen, caída de la reputación y credibilidad, rumores y desestabilización y una factura económica elevada. ¿Por qué sigue costando tanto a los directivos de las pymes invertir en formación y comunicación de crisis? Es una inversión rentable, se lo puedo asegurar yo y muchas empresas que ya han hecho sus deberes...

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