27 septiembre 2010

¡Peligro!: Presentes pero ausentes

La falta de implicación tiene un coste en la productividad de las empresas y más en tiempos de crisis por el desánimo creciente y por las erráticas políticas de recursos humanos en algunos casos. La actitud más dañina es el absentismo emocional cuyo origen puede ser interno aunque casi siempre está vinculado a un mal jefe o un ambiente de trabajo pésimo. Queda mucho por hacer...pero mientras tanto mejoremos siempre la comunicación que es como el eco "devuelve lo que recibe".

¡Peligro!: Presentes pero ausentes (Expansión & Empleo)

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