31 mayo 2010

Medidas tardías, insuficientes e ineficaces

Las medidas, suponiendo que fueran buenas, llegan tarde, son insuficientes, claramente ineficaces y, lo que es peor, no sólo van a solucionar ningún problema para el tejido empresarial español sino que va a aumentar la desconfianza creciente desde dentro y desde fuera hacia nuestro país. Estas medidas, además, no  van  a solucionar el principal problema que no es otro que el empobrecimiento generalizado a todos los niveles y el aumento del desempleo.

La economía española se encuentra claramente intervenida desde fuera e incluso desde la gran banca española ante la pasividad demostrada por un Gobierno que, sencillamente, no sabe. Dejando de lado partidismos y posiciones políticas de un signo u otro, está demostrado con creces que si bien el origen de la crisis en España no es atribuible al ejecutivo actual sí lo es la gestión de la misma, la falta de reflejos y la actuación inmediata dejando pasar el tiempo como si las cosas se solucionaran por arte de magia. El Gobierno no sólo no se fija en los mercados sino que tampoco lo hace en las empresas y, por tanto, en los ciudadanos y trabajadores. 

La debilidad en todos los frentes económicos es notoria y contagiosa y como ya advertí y está publicado esté país no saldrá de la crisis hasta que no exista un cambio de rumbo político. En crisis, las decisiones importantes deben tomarse con rapidez y no con precipitación pero lo importantes a veces no son tanto unas u otras medidas sino generar confianza, transmitir credibilidad y generar seguridad. Si desgranamos el acrónimo CRISIS veremos que el actual ejecutivo no cumple ninguno de los requisitos porque no genera la C de Confianza, la R de Responsabilidad, la I de Inteligencia política, la S de Seguridad, la I de iniciativa en la toma de decisiones y la S de Serenidad. Y cuando no existe serenidad, cualquier decisión que se tome generará más desconfianza. No me gusta ni quiero hablar de política pero efectivamente cuando los políticos demuestran que no saben deben dar paso a los que conocen y los que saben estén donde estén y tengan el color que tengan.

España no puede seguir así pero también es verdad que la sociedad civil está adormecida donde parece ser que lo único importante es el fútbol y la reina del pueblo en los programas cardíacos. Con pan y circo no se soluciona los graves problemas. Debemos reaccionar todos y abrir los ojos. Cuanto antes, mejor. Los discursos políticos, la oratoria barata, el hablar sin saber inspira desconfianza y la espiral se hace, cada vez, más grande. Esta tendencia es la que se debe cambiar y estas medidas son una gota de agua en una charca donde huele a podrido y el agua no fluye.

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